Mi trabajo a veces puede ser un tanto complejo, pero muy, muy divertido yo amo mi profesión, soy educadora.

Aun cuando esta actividad no sea muy bien remunerada económicamente, vale la pena por las grandes satisfacciones personales que deja al paso del tiempo, unos de los temas que más me ha gustado es la de educación y cultura, porque he enseñado muchas cosas acerca de los señalamientos viales.

Enseñarle a mis pequeños todo sobre este tema, no sería fácil, pero tampoco imposible y primero que nada decidí que sería una clase abierta y que en este tema invertiría por lo menos 3 días de catedra.

La complejidad esta en encontrar el método correcto para transmitirles la información sin que esta les cause confusión, los pequeñitos a su corta edad les cuesta un poco de trabajo asimilar la información de la manera que nosotros queremos que la asimiles, así que se tiene que poner mucha atención en los comentarios o preguntas que ellos hagan, así como un mayor cuidado en nuestras respuestas.

Bueno pues resulta que llegue con toda mi clase preparada, a mis pequeños les pedí que elaboraran un carro o camión, utilizando material reciclable, antes de que ellos llegaran simule con cinta adhesiva en el piso una pequeña carretera marcando calles y avenidas, tome bloques de diferentes tamaños con los cuales simule casas y edificios.

Hice en cartulinas algunas imágenes de los señalamientos viales que utilizaríamos, para mi digo que son los más comunes,  llegaron los niños y les pedí que formaran 3 equipos, un integrante de cada equipo tendría que comenzar una carrera con sus respectivos carritos, compitiendo con los demás, ganaría la carrera el que respetara todos los señalamientos o la mayoría de estos, al final contaríamos cual grupo había ganado el mayor número de carreras y ese grupo me ayudaría a mí a dar la otra mitad de la clase.

Puse en el pizarrón unos señalamientos más grandes, le asigne a cada uno del grupo un símbolo y le pedí que les explicara a sus compañeros lo que significaba, era muy divertido escucharlos también les pedí que hicieran memoria para saber si alguien recordaba algún lugar donde estaban estos señalamientos, y me di cuenta que eran muy atentos porque me mencionaron varios.

Al otro día, jugamos memorama les pedí que formáramos dos grupos, los seis primeros ganadores, después competirían entre ellos posteriormente y así consecutivamente serian eliminados hasta que quedara un solo ganador.

Los niños son muy participativos, cuando las actividades les gustan y siempre he tratado de que adquieran el conocimiento lúdicamente porque he comprobado que de esta manera lo comprenden no solo lo aprenden.

Motivo a mis niños dándoles algunos premios, como lápices, colores, stickers etc. Cuando son muy destacados en la clase diaria o durante todo el mes, esta estrategia me ha funcionado de maravilla porque les ayuda a ser perseverantes y cuando no obtienen el regalo grande, les doy uno más pequeño y les digo que ese es por el esfuerzo que hizo, y le digo que para el siguiente mes se esmeren un poco más.

Pero esto no solo lo hago con mis alumnos, también incluyo a sus papas, esta idea me surgió a partir de que me di cuenta, que algunos papas muestran poco interés por las tareas, ejerciendo así la inclusión, aquí obtuve muchas más ventajas, uno el interés por cumplir con las tareas y el obtener que pasaran más tiempo de calidad con sus hijos.